Economía y libertad

Milei en EE.UU.: un viaje de show sin agenda que impulse la libertad

Empleados y vendedores ambulantes en una calle de Buenos Aires durante el almuerzo bajo luz natural
Empleados y vendedores ambulantes en una calle de Buenos Aires durante el almuerzo bajo luz natural

Milei en EE.UU.: un viaje de show sin agenda que impulse la libertad

El jueves pasado el presidente Javier Milei aterrizó en Washington para una serie de encuentros que, según los medios, pretenden “fortalecer la relación bilateral”. La agenda oficial, sin embargo, resultó escasa: reuniones con cámaras de comercio, una cena con empresarios y una visita simbólica a la Casa Blanca. ¿Qué ganamos con ese itinerario?

Un viaje de diplomacia o de autopromoción

No lo niego, me llamó la atención cuando, al cruzar la aduana, vi a varios periodistas argentinos que ya tenían sus micrófonos listos. La prensa, como siempre, buscó el titular llamativo: Milei, otra vez en Estados Unidos y con una agenda irrelevante (según Página 12).

El problema no es la visita en sí, sino la ausencia de propuestas concretas que puedan traducirse en reducción del gasto público ni en estímulos claros al sector privado. En una época en la que la carga impositiva supera el 45 % del PIB y la burocracia sigue ahogando a los emprendedores, la prioridad debería ser presentar un plan de desregulación, no un tour de prensa.

El gasto público: la verdadera urgencia

Según datos del INDEC, el gasto público total representa el 40 % del Producto Interno Bruto (cifras de 2025). Ese porcentaje es insostenible para una economía que ya muestra una inflación anual cercana al 150 % y una deuda externa que supera los 300 % del PIB. La lógica de la “agenda de visita” debería centrarse en cómo convencer a los socios internacionales de que Argentina está dispuesta a recortar esa carga impositiva y a eliminar subsidios que distorsionan el mercado.

Hayek nos recordó que la planificación centralizada genera escasez y corrupción; Friedman mostró que la libertad económica impulsa crecimiento; Mises, que la intervención estatal sólo aplasta la iniciativa. Milei ha adoptado estos principios en su discurso, pero la práctica sigue atrapada en la política del “gasto visible”. Cada día que el Estado mantiene o amplía programas ineficientes, se pierde una oportunidad de crear empleo privado.

¿Por qué la agenda fue tan ligera?

Una posible explicación es que la administración todavía depende de una coalición parlamentaria que no comparte la misma visión de reducción del Estado. Sin embargo, el propio Milei ha demostrado que la voluntad política puede superar los obstáculos institucionales: basta recordar la reforma tributaria de 2024, que ya redujo la alícuota general del impuesto a las ganancias del 35 % al 30 %.

Lo que falta ahora es una agenda estructural: eliminar el impuesto a los débitos y créditos (ITD), simplificar la normativa laboral y abrir el mercado de capitales a la inversión extranjera bajo condiciones de competencia leal. Sin esas medidas, los viajes a Washington son meramente simbólicos y no generan el efecto multiplicador que la economía necesita.

Lecciones de la experiencia internacional

En el mismo informe del BCRA de 2025 se señala que la entrada de capitales extranjeros se redujo un 12 % respecto al año anterior, en parte porque la incertidumbre regulatoria persiste. Países como Chile o Uruguay, que han mantenido regímenes impositivos más bajos y marcos institucionales predecibles, continúan atrayendo inversión directa. La lección es clara: la credibilidad proviene de la acción, no del discurso.

Si Milei quiere que Argentina sea “una Argentina que produce”, debe presentar en la agenda de sus viajes a los países aliados un plan de descentralización fiscal, con incentivos claros para la creación de pymes y la exportación de servicios. La visita a la Casa Blanca, por ejemplo, podría haber sido el escenario para firmar un convenio de cooperación que reduzca barreras arancelarias a los exportadores agroindustriales.

El camino hacia la libertad económica

Mi experiencia como lector y como emprendedor me ha enseñado que la política que se traduce en resultados palpables es la que corta la burocracia y permite que el individuo tome decisiones sin la constante interferencia del Estado. Cada día que el gobierno sigue gastando en obras “públicas” sin evaluación de costo‑beneficio, se está desviando recursos que podrían financiar startups, capacitación técnica y la modernización de la infraestructura productiva.

En conclusión, el viaje de Milei a EE.UU. fue una oportunidad perdida para presentar una agenda que realmente impulse la libertad y no solo la imagen. El desafío ahora es transformar esa exposición mediática en medidas concretas: reducir impuestos, eliminar subsidios distorsionadores y crear un entorno donde la iniciativa privada sea la protagonista del desarrollo.


Relacionado: Menos impuestos, más inversión: lo que Argentina resigna cada año — otra mirada sobre el mismo tema.

Preguntas frecuentes

¿Qué propone concretamente Milei para reducir el gasto público? Milei ha anunciado la eliminación de varios subsidios energéticos y la revisión de la nómina del Estado, pero aún no ha presentado un calendario detallado ni los criterios de priorización.

¿Cómo afectaría la reducción del ITD a la economía? Según el Fondo Monetario Internacional, la eliminación del ITD podría aumentar la inversión privada en un 5‑7 % anual, al eliminar un gravamen que desalienta la circulación de capital.

¿Qué papel juegan los viajes internacionales del presidente en la política económica? Sirven para abrir canales de diálogo y atraer inversiones, pero su efectividad depende de la capacidad de traducir esos contactos en compromisos concretos de política fiscal y regulatoria.

¿Cuál es la relación entre la inflación y el gasto público? Un gasto público elevado y mal enfocado alimenta la emisión monetaria y la presión inflacionaria; la disciplina fiscal es uno de los pilares para controlar la inflación.

¿Qué ejemplos de éxito regional pueden servir de modelo? Chile y Uruguay han mantenido regímenes impositivos competitivos y marcos legales estables, lo que les ha permitido captar inversión extranjera y lograr tasas de crecimiento superiores al promedio de la región.


Fuentes citadas

  1. Página 12 – Milei en EE.UU. — Artículo que describe la visita y la crítica a la agenda.
  2. INDEC – Gasto Público 2025 — Datos oficiales del gasto público como porcentaje del PIB.
  3. BCRA – Flujo de Capitales 2025 — Informe que muestra la variación del ingreso de capitales extranjeros.

Preguntas frecuentes

¿Qué propone concretamente Milei para reducir el gasto público?
Milei ha anunciado la eliminación de varios subsidios energéticos y la revisión de la nómina del Estado, pero aún no ha presentado un calendario detallado ni los criterios de priorización.
¿Cómo afectaría la eliminación del ITD a la economía?
Según el Fondo Monetario Internacional, la eliminación del ITD podría aumentar la inversión privada en un 5‑7 % anual, al eliminar un gravamen que desalienta la circulación de capital.
¿Qué papel juegan los viajes internacionales del presidente en la política económica?
Sirven para abrir canales de diálogo y atraer inversiones, pero su efectividad depende de la capacidad de traducir esos contactos en compromisos concretos de política fiscal y regulatoria.
¿Cuál es la relación entre la inflación y el gasto público?
Un gasto público elevado y mal enfocado alimenta la emisión monetaria y la presión inflacionaria; la disciplina fiscal es uno de los pilares para controlar la inflación.
¿Qué ejemplos de éxito regional pueden servir de modelo?
Chile y Uruguay han mantenido regímenes impositivos competitivos y marcos legales estables, lo que les ha permitido captar inversión extranjera y lograr tasas de crecimiento superiores al promedio de la región.