Economía y libertad
Milei reforma económica bases estructurales: qué avanzó y qué falta
Datos clave
- Superávit financiero acumulado 2024: 0,3% del PBI (Ministerio de Economía)
- Inflación mensual bajó de 25,5% (dic-23) a un dígito en 2024 (INDEC)
- Ley Bases aprobada en junio 2024 tras seis meses de negociación
- DNU 70/2023 desreguló más de 300 normas económicas
- Empleo privado registrado cayó ~150.000 puestos en 2024 (SIPA)
Qué reformas estructurales anunció Milei y cuáles se implementaron efectivamente hasta hoy
Milei anunció un paquete de reformas estructurales que incluye privatización de empresas públicas, desregulación económica vía DNU 70/2023 y Ley Bases, reforma laboral y ordenamiento fiscal. Se implementaron el ajuste del gasto (superávit financiero desde enero 2024), la desregulación parcial vía DNU y la Ley Bases aprobada en junio 2024, pero las privatizaciones concretas, la reforma laboral profunda y la reforma tributaria siguen pendientes o judicializadas.
El menú que se presentó en la Bolsa
Cuando Milei subió al escenario de la Bolsa de Comercio, el discurso no fue una lista de deseos: fue una hoja de ruta con nombre y apellido. Privatización de empresas públicas deficitarias, desregulación masiva del comercio interior y exterior, reforma laboral para blanquear la informalidad, reforma previsional y una reforma tributaria que simplifique el laberinto impositivo argentino. El mensaje al establishment fue claro: las bases del modelo económico que rigió medio siglo estaban por cambiar.
La parte doctrinaria tampoco fue menor. Milei ancló el proyecto en la tradición de Alberdi —el de las Bases de 1852— y en el andamiaje intelectual de Hayek, Friedman y Mises. No es marketing: define qué se prioriza cuando aparecen los trade-offs. Y aparecieron rápido.
La pregunta relevante no es si el diagnóstico era correcto (medio siglo de deterioro relativo lo confirma; ver el pacto que la Argentina viene rompiendo hace medio siglo). La pregunta es cuánto de eso se ejecutó y cuánto quedó en PowerPoint.
El frente fiscal: lo que sí se cumplió
Acá hay que ser honestos con los datos. El ancla fiscal se cumplió y con margen. Según el Ministerio de Economía, 2024 cerró con superávit financiero por primera vez en más de una década, cortando la principal fuente de emisión monetaria del BCRA. No es un detalle contable: es la condición previa de cualquier programa antiinflacionario serio.
La contracara fue el ajuste real del gasto primario, que —según estimaciones privadas concordantes— cayó alrededor de 30% en términos reales interanuales durante el primer semestre 2024. Jubilaciones, obra pública, transferencias a provincias y subsidios energéticos fueron los rubros que absorbieron el mayor recorte. Hay trade-offs evidentes, pero el resultado macro se ve en la inflación: de 25,5% mensual en diciembre 2023 (dato INDEC) a niveles de un dígito bajo hacia fines de 2024.
Este orden fiscal es la reforma más profunda porque cambia el régimen: sin déficit crónico, desaparece la excusa estructural para emitir. El resto de las reformas se apoyan sobre esta viga.
Desregulación: el DNU 70 y la Ley Bases
El segundo pilar fue normativo. El DNU 70/2023 desreguló más de 300 normas —desde la ley de alquileres hasta el régimen de góndolas, pasando por la desregulación de la medicina prepaga, el comercio exterior de medicamentos y contratos privados—. Fue el intento de desarme más ambicioso del entramado regulatorio kirchnerista en una sola pieza.
La Ley Bases, aprobada en junio 2024 tras seis meses de negociación con gobernadores, agregó el marco legal para privatizaciones, el RIGI (Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones), delegación de facultades y una reforma laboral acotada. Es menos de lo que se pidió originalmente, pero más de lo que muchos pronosticaban hace un año.
El problema: la implementación va lenta y con litigios. Varios capítulos del DNU están judicializados; las privatizaciones efectivas se cuentan con los dedos de una mano; y el RIGI recién empieza a mostrar aprobaciones concretas. Nadie prometió que iba a ser rápido, pero la brecha entre lo sancionado y lo operativo es real.
Empleo privado e inversión: la foto incómoda
Acá está la parte que el oficialismo prefiere no mostrar en negrita. El empleo privado registrado cayó de forma sostenida durante 2024. Según datos del SIPA procesados por consultoras y el propio Ministerio de Trabajo, se perdieron alrededor de 150.000 puestos formales en el sector privado durante el año, con foco en construcción, industria manufacturera y comercio.
¿Es sorpresa? No debería. Cuando cortás obra pública, ajustás gasto y liberás precios relativos, el sector real se reacomoda con costo. El punto es cuánto tarda la inversión privada genuina en compensar esa caída. Los primeros datos de 2025 muestran repunte en sectores como energía, minería y agro —donde el RIGI empieza a moverse— pero la industria manufacturera y el consumo interno siguen rezagados.
La inversión bruta interna fija sigue por debajo del promedio histórico como porcentaje del PBI. Sin previsibilidad institucional plena —y sin las reformas laboral y tributaria de fondo— es difícil que despegue. Lo que ya escribimos sobre por qué Argentina no despega sigue vigente: las reglas importan más que los anuncios.
Lo que quedó pendiente: laboral, previsional, tributario
Este es el capítulo que hay que mirar con lupa. Las tres reformas estructurales más pesadas —las que efectivamente cambian el régimen de largo plazo— siguen a mitad de camino:
- Reforma laboral: la Ley Bases incluyó un módulo, pero muy por debajo del proyecto original. Convenios colectivos, indemnizaciones, blanqueo de informales y ultraactividad quedaron mayormente intactos. Con más del 40% de informalidad laboral, esto es cuello de botella.
- Reforma previsional: se aplicó una nueva fórmula de movilidad que ordena parcialmente el gasto, pero el régimen sigue siendo estructuralmente inviable en el mediano plazo. La discusión de fondo (edad, moratorias, régimen de reparto) no se dio.
- Reforma tributaria: hubo cambios puntuales (Ganancias, Bienes Personales, blanqueo), pero el laberinto de más de 160 impuestos entre Nación, provincias y municipios sigue casi intacto. Ingresos Brutos, sellos y tasas municipales son la parte que nadie quiere tocar porque implica coparticipación.
Sin estas tres, el modelo se sostiene sobre el ancla fiscal y la desregulación, pero le falta la parte que empuja la inversión y el empleo formal de manera sostenida.
El BCRA y las tres monedas: la asignatura que todavía debe
Otro frente donde el diagnóstico fue duro y la implementación graduada: el régimen monetario. Milei prometió cerrar el BCRA. En la práctica, se optó por un sendero de saneamiento —el BCRA compró reservas de forma sostenida (ver BCRA compró USD 532 millones)— pero el cepo cambiario sigue con restricciones parciales y la Argentina continúa operando bajo un régimen con tres monedas simultáneas: peso, dólar oficial, dólar financiero.
La reforma de la carta orgánica del BCRA —clave para prohibir constitucionalmente la emisión con fines fiscales— sigue sin tratarse en el Congreso. Es la reforma silenciosa más importante que falta y la que blindaría el ancla fiscal contra futuros gobiernos.
Balance a mitad de camino
Si el estándar es "cumplir todo lo prometido en la Bolsa", el balance es parcial. Si el estándar es "cambiar la dirección del país después de medio siglo de deterioro", algo se movió: hay superávit fiscal, la inflación se desplomó, el DNU 70 y la Ley Bases están en los libros, y el RIGI empieza a atraer capital.
Lo que falta es lo que más se posterga siempre en Argentina: reformas que tocan intereses concentrados —sindicatos, gremios estatales, régimen previsional, coparticipación—. Ahí es donde se juega la sustentabilidad del modelo. Sin esas piezas, cualquier próximo gobierno puede desarmar en meses lo que costó dos años construir.
El sector productivo hace bien en no comprar ni el relato triunfalista ni la catástrofe militante. La macro mejoró; la microeconomía todavía sufre; las reformas de fondo siguen pendientes. Ese es el mapa real, sin épica ni funeral anticipado.
Relacionado: Análisis del gasto público en programas sociales en Argentina — otra mirada sobre el mismo tema.
Fuentes citadas
- INDEC — Estadísticas oficiales de inflación, empleo y actividad económica.
- Ministerio de Economía — Informes de ejecución presupuestaria y resultado fiscal.
- BCRA — Datos monetarios, reservas y estadísticas cambiarias.
- Boletín Oficial — Texto completo del DNU 70/2023 y Ley 27.742 (Ley Bases).

